Tu no, sino la otra que anda en ti

No son tus ojos, es tu mirada.

Tus ojos represan lágrimas, en cambio tu mirada fuga de esas bóvedas que solo almacenan huecos en el alma, tu mirada me acaricia.

Ni es tu boca, es tu palabra.

Tus labios callan gritos, orgasmos y reclamos, en cambio tus sonidos lo explican todo, me hablan en lengua materna, tu risa lo cura todo.

Ni es tu corazón, es el compas.

En esas cavernas no caben ni rastros, ni rostros, en cambio en el calor de tu sangre, galopa la pasión de tus carnes, tu latido me enorgasma.

Ni es tu carne, es tu deseo.

Tu silueta solo me llama, en cambio tus ganas me extrañan, me piden más de mi, tu necesidad me necesita.

Ni son tus caderas, es el movimiento

En tus volúmenes me puedo descarriar, en cambio tu coqueteo hace mas dulce tu veneno y negocia con mi muerte, tu meneo es nuestro lenguaje secreto.

No eres tú, sino la otra que anda en ti.

No es a la que le pintas la cara cuando te maquillas, es la que sale del abrigo cuando te desnudas

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1 Comentario

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  1. Muy buen poema, definitivamente expresa muchas de las cosas que a veces callamos, bien master…

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