Etiqueta: Lojanismos

Añoranzas

Letra : Benjamín Ortega
Música: Trosky Guerrero

Anduve en pueblos pequeños, y en ciudades populosas

Me perdí por los caminos y en las calles rumorosas

Me envolvieron de cariño mil chiquillas buenas mosas

Me envolvieron de cariño mil chiquillas buenas mosas

Hallé corazón de amigo, ternura y afecto firme

y algún rato sin quererlo, hice mi quipe pa’ irme

En verdad que de todo lado me alejo con gran congoja

mas se adormece el costado cuando me regreso a Loja

Venga el tacho de agua hirviendo y el chucho para filtrar

y ese café que en mi tierra, como en ninguna se da

Venga el sango venga el molo, también la buena cecina

aunque el cuchillo motolo, ya no lo quiera cortar

Había un patojo huaco que hacía de mandadero

y como era un poco flaco le decían fifirrichi

era tispo el majadero y su pelo negro y duro como los de un chinicuro

Un día le dieron beta, le chinieron el trasero

porque le quebró el güargüero al mejor gallo güarico

El se bañó de despecho viriguito en el molino,

se secó con un gangocho y prosiguió su camino

Con Luis Pineda una tarde nos comimos frutas verdes,

estaban súparas, gamas, pero como eran ajenas, nos parecieron muy buenas

Por poco me voy al nicho, me dió tremenda lipidia

y el casi muere con wicho por comer panela y media

A la hora del rosario, un hombre rondaba el barrio

y con sus llaves hechizas quiso robar en la casa

Como había sido virolo abrió la puerta del sastre

me lo dejó sin un traste, se le llevó las camisas,

los bujingos y la plancha y si es que no se la arrancha,

se la llevó a su señora que se levantó a esa hora

a pichir para ir a misa si, a pichir para ir a misa

Se me viene a la cabeza la negra que me gustaba

que con una gran destreza su cabello destambaba

También recuerdo a Contento con su aguardientosa tripa

buchido en la yashipa brincando de cocha en cocha pisando los jimbiricos

Y su facón mangulero, en alguna piedra tocha lo afilaba

y lo convertía en navaja de peluquero

Traía el coche más gordo de la jungla con un lazo

le desarmaba el tramojo y le hundía un cuchillazo,

después de su largo alarido, Contento ponía a su cliente,

una piedra entre los dientes

Un espectáculo hermoso para todos los glotones,

era ver entre las brazas, la paila de chicharrones

Se alistaban las chiquillas para embutir las morcillas

otras con cantos y risas, rellenaban longanizas

Y entre chanfaina y fritada, tomaba puro la hinchada

para evitar que en la noche, los vaya a patear el coche

El compadre se ha enojado, pues lo llamaron tataco

dejando a lado su saco, peleó como un condenado

Y entre ñecos y cocachos, lo dejaron mal parado

Todo esto es solo recuerdo y me embarga la añoranza

pero pienso en el retorno y tengo nueva esperanza

Cuando veo a algún paisano en la costa o en la sierra

lo saludo con la mano y me acerco a ver si puede contar algo de mi tierra

Mi corazón siempre ausente de la ciudad que yo anhelo

y mi alma en ella presente porque en ella está mi cielo

y mi alma en ella presente porque en ella está mi cielo

Nuestra historia, no cabe en tu cuento político

La historia la escriben solo quienes ganan las guerras y viven de ellas.

La historia, al igual que cualquier libro físico, ha sido redactada hasta ahora por un solo autor, sin salirse de su enfoque personal de la historia, de sus gustos, de su forma personal de aceptar los hechos históricos que en algunos casos terminan siendo una limitada visión individualista de la historia.

Al igual que los medios masivos de comunicación 1.0, la historia escrita por un solo autor se impuso a través de adoctrinamientos “patrioteros”, “militaristas” y “guerreristas” a muchos alumnos en las escuelas y colegios de cada nación. Nos enseñaron a respetar límites mas que a respetar libertades, nos enseñaron que nuestros vecinos son enemigos y que es absurdo creer que pudiéramos colaborar con ellos, nos enseñaron que por “honor” es preferible tener una patria bombardeada, destruida, arrasada por la muerte que fomentar la paz y las buenas relaciones entre vecinos, que si nosotros matamos somos “héroes” y que nosotros siempre matamos con derecho y justicia y que si nuestros vecinos en cambio son unos asesinos y ladrones.

Ahora, si le añadimos otro factor que también incidió en la redacción de nuestros libros de historia en las escuelas, fue el hecho de que en el pasado las imprentas, los editoriales, los libros, estuvieron solo en manos de poderosos, a quienes les beneficiaba el negocio de la guerra, pues ¿cuál creen que es el resultado?

  • Reducir la historia a una simple crónica roja de un cuento político, olvidándose por completo de TODOS los otros ámbitos (arte, gastronomía, agricultura, religión, lenguaje, ingeniería civil, demografía, astrología, etc. etc. etc.) que componen una identidad. Esta reducida visión de la historia anula lo que nuestros antepasados aportaron a nuestras comunidades en el resto de aspectos y que forman parte de una exquisita cultura.
  • Poner a la sombra del anonimato y del olvido la trascendencia que muchos otros hicieron por nuestras comunidades, por tejer, desarrollar, innovar, integrar y heredar toda nuestra inmensa identidad. El hecho de ensalzar al héroe de guerra “Juan Pérez” como el único al que tenemos que venerar, ha hecho que todo el trabajo y esfuerzo de miles otros parezcan menos importantes, nuestra historia no debería hablar solamente de guerras, mapas y políticos.
  • La historia 1.0 doctrinadora y evangelizadora de pretextos guerreristas, solamente sirve para mejorar el execrable negocio de la guerra, para nada mas. Los ejércitos y las historias de pueblos que solo hablan de guerras y resentimientos se necesitan mutuamente, el uno no puede existir sin el otro, la guerra no puede existir sin resentimientos y sin personas que los recuerden una y otra vez durante siglos o milenios.
  • Defender intereses no comunitarios ni prioritarios, y por lo tanto la historia pasa a ser inservible (y hasta aburrida). No es para nada útil memorizar mecánicamente la fecha cuando mataron a un falso héroe, o la fecha de cuando perdimos una guerra, tal vez eso solo sirva de pretexto para masacrarnos una vez mas entre vecinos y volver al círculo vicioso de poner pretextos para la existencia de guerras, asesinos, muertos y ejércitos. Pero en cambio, si redactáramos una “Historia 2.0”, o sea una historia que se abra como una biblioteca libre, como una base de conocimiento abierto y libre quienes necesiten planificar, proponer, innovar, desarrollar, crear, ejecutar nuevas iniciativas, ya sean artísticas, arquitectónicas, gastronómicas, culturales, económicas, tecnológicas, etc., podrían continuar la trayectoria de investigación o trabajo de alguien que ya lo hizo antes, por lo que una “Historia 2.0” pudiera ser extremadamente muy útil.

¿Te imaginas una historia contada por todos nosotros, donde no haya tanta crónica roja de ríos de sangre, de guerras irresolubles, de asesinos que se hacen pasar por héroes, de prepotentes que se hacen pasar por ungidos, sino mas bien una historia que defina una identidad, que cuente como se desarrollaron nuestras comunidades con el esfuerzo de toda la gente en ese entonces?

En mi país (Ecuador), la historia 1.0 solo ha servido para justificar guerras, muertos, asesinos y gastos militares inmorales e injustificables, ha servido para manipular la verdad y los falsos valores cívicos por parte de autoridades, como una herramienta de sometimiento, ha servido para priorizar los gastos exagerados militares sobre otras verdaderas necesidades humanas, sociales, económicas, culturales. Cada vez que un ecuatoriano lee la “historia” de su país, lo único que hace es ponerle mas sal a una herida provocada por intereses ajenos a la población real, una herida que ni siquiera existe, de un injusticia que nunca se cometió. ¿Se imaginan la cantidad de muertos y dinero desperdiciados por dejar que pocos nos cuenten (o nos cuenteen) NUESTRA historia??.

En mi escuela, el profesor de historia no sabia responderme, ¿cómo nuestros antepasados habían construido con muy buena tecnología la edificación que la conocemos como Ingapirca, ni como desarrollaron esa tecnología constructiva?, pero recalcaba que era obligatorio recordar que un señor Abdon Calderón, en una revuelta, le dispararon una mano y siguió adelante con “nuestra” bandera, luego le dispararon la otra mano y siguió adelante con la bandera entre los dientes……. un cuento tan absurdo como el civismo que intentaron infundir, y créanme estimados lectores, de ésto no deberíamos vivir.

Con estos antecedentes, salta una necesidad, abrir un “cuaderno 2.0” para que miles de lapices dibujen una identidad cercana al caminar comunitario, al paso a paso que vienen dando nuestras comunidades desde que empezamos a llamarnos seres humanos. La historia ya no debería ser solo un cuento político sangriento nunca mas, sino un testigo inmortal que relate cada acontecimiento realmente trascendente para la humanidad, que sea escrito desde un punto de vista universal (no solo actual), o sea una historia que no sea solamente entendida desde el punto de vista del presente sino desde cualquier punto en la linea del tiempo.

La Historia 1.0 o una historia inútil es una Historia sin fin (entiéndase la palabra fin en ambos sentidos) o sea es “puro cuento”. Debe tener alguna utilidad real, o sino de nada o poco serviría. Una historia 2.0, no solo respondería preguntas como ¿de donde viene esto? o ¿quien cuando o donde sucedió tal cosa?, sino que también ayudaría a responder ¿quien, cuando, donde y COMO vamos a hacer tal cosa? o ¿A donde vamos?

¿Cómo hacer para crear una base de conocimientos en donde cualquier voluntario comparta libremente sus conocimientos relacionados con nuestra identidad, para que ese conocimiento pueda ser mejorado, para que esa base de conocimientos nos hable de los ámbitos que integran nuestra identidad?

La respuesta es muy sencilla: instalar una wiki, y la wiki que he instalado la he nombrado:

Loxaidentidad.org

y puedes acceder sin restricciones a esta iniciativa que pretende no ser solamente una base de conocimientos o de consulta, si no mas bien, un punto de inflexión que rompa el círculo vicioso de guerras absurdas, resentimientos patrioteristas, y gastos militares inmorales. Liberar la historia puede desencadenar un interés por conocernos en profundidad como humanidad en cada uno de nosotros.

NUESTRA historia, NO es solamente la el drama o crónica roja de un cuento político

NUESTRA identidad NO cabe en una historia

NUESTRA historia NO justifica, gastos militares

La historia contada por una sola persona, es puro cuento

NUESTRA identidad, … es OTRA historia

Si TU historia NO me incluye, ni me la cuentes

 

Benjamín Ortega …personaje de cuento NO de mentira

Cuando era niño uno de mis mas agradables recuerdos era cuando mi hermano mayor (@calu) me hizo escuchar un LP de mi papá que contenía una canción que me hacia reír muchísimo: “...a la hooora del rosaaario, un hombre rondaba el baarrioo” era la frase con la que empezaba una muy intrigante anécdota de un ladrón “virolo” que se equivoca de puerta y se mete a robarse los “bujingos” y la plancha de una sastrería, jajajaja ¡me vuelvo a reír de solo recordarlo!, porque la historia termina en que se la va llevando inclusive a la “señora que levanto a esa hora a pichir para ir a misa ….¡si a pichir para ir a misa!“.

¡30 años después, me río aun! y sigo preguntándome ¿cómo un “señor” (porque así les decíamos los niños a los adultos como una forma de dirigirnos a ellos con mucho respeto) puede escribir algo tan chistoso y cosas tan lindas de mi tierra?.

Me lo pregunte mas de una docena de veces, lo hice porque la mayoría de los “señores” solo cantaban canciones de amor (bueno en realidad eran idolatrías al dolor) porque en las canciones de este lojano no hubo dolor, hasta nostalgia o añoranzas a lo mucho pero no dolor.

Y como todo un curioso hasta la médula que soy, quise averiguar cuál era ese “saborcito” que tenían sus canciones. Inicié toda una muy completa, profunda y minuciosa investigación con metodología científica y técnica incluida al respecto, quienes me conocen, saben cuáles son mis métodos y entre una y otra conclusión que saque, fue:

  • este cantor se tomaba muy en serio esto de querer, de reír y de vivir”…¡básico!, ¡fundamental! e imprescindible! fueron mis primeras exclamaciones de leer estas conclusiones. 
  • La mejor manera de preservar una cultura o costumbre está en seguirla practicando y desarrollando, en seguir creando, mas no en archivarla (para que futuras generaciones estén obligadas a aprenderlas), ni en estar cantando los famosos covers …… definitivamente está en seguir creando”, pues si, la música puede morir, y muere cada vez que la guardamos en los féretros de los museos y bibliotecas o replicando una y otra vez los famosos tributos, que no son mas que imitaciones que pretenden parecerse tanto a la versión original, que no aportan nada.
  • este cantor agradecía con profundo cariño, haber nacido en Loja” y eso significó algo muy interesante para mi, ya que al igual que mi, considero a mi ciudad, un oasis sui generis, y único, en varios aspectos; en costumbres autenticas en su sencillez de la gente, las cosas, palabras, productos, anécdotas y mas que se dan en mi tierra.
  • Además diré que este “señor” no se creyó, ni yo tampoco, el cuento de que vivir en una ciudad grandota mejora la calidad de vida. Para mi, como dice este poeta, quisiera que Loja siga siendo chiquita y que siga estando dormidita y escondita entre cordilleras.
  • ¡Que malcriado el señor! dije, y me reí siendo niño a carcajadas jajajaja… sucedió esto cuando escuche “…a pichir para ir a misa” …jajaja, ¡linda frase! de hecho muy lojana en verbo y en costumbre. En mi investigación casi me equivoco en decir que el “señor” era malcriado, … bueno lo que si “era muy conocedor de las palabras con las que cotidianamente hablamos los lojanos, los lojanismos” o sea, era investigador como yo, de hecho creo que también utilizaba las mismas “sofisticadas metodologías” que yo suelo utilizar solo que él, era una completa enciclopedia de lojanismos que caminaba!.

De adolescente me encantaba caminar y cantar con la guitarra a la madrugada con la gallada de panas lojanos que siempre “a la hora del rosario” sacaban esas melodías de ultratumba que muchas de las veces debajo de un techo para refugiarnos de la lluvia rasgaban las cuerdas y salían canciones tan de goce como “añoranzas”, algo muy memorable para el escritor de esta publicación.

En estos últimos meses, he viajado mucho a ciudades chiquitas de mi provincia, en verdad parece que en Cangonamá ya mismo “sale” de por ahí Naúm Briones, y si da un poquito de “chirinchos” cruzar de noche el túnel de Chuquiribamba. El cantante tenía razón!, es muy linda mi tierra y muy rica en tradiciones y aunque ahora se gaste sus otras seis vidas cantando muy lejos, me llena de satisfacción haber escuchado sus obras y sobre todo haberme enseñado ver a mi Loja, tal y cual es de linda!

A continuación publico la canción que se escribió en honor al “gato” Ortega cuyo autor, Enrique Moreira, es un típico trovador lojano, querido amigo mío y sobrino del “gato”. La letra de esta canción inspiró la redacción de este post. 🙂

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